El nómada enérgico, inmortal y presente en todas partes. El más poderoso de los arcanos. Es versátil. Es el comodín. Se acomoda. Nuestro loco interior nos impulsa a la vida, donde nuestra mente pensante es muy prudente. No se somete a ninguna disciplina y solo se deja guiar por su actitud experimental frente a la vida.
Esta carta representa la marcha ineludible del hombre hacia la evolución. Implica búsqueda, pero con reflexión antes de actuar.
También predice la llegada de un nuevo capítulo de nuestra vida cuando aparece al echar las cartas. Se precisa algún tipo de riesgo y de tener ganas de dar un salto hacia lo desconocido. Así comienza, entre la ambigüedad, la emoción y el temor, el gran camino de la vida retratado por los Arcanos Mayores del Tarot.

Marsella
El bastón que soporta el hato tiene dos anillos fijos, que no permiten que estos sean retirados. El hato de color carne, representa lo que traemos. Nuestra herencia y nuestras experiencias. El bastón amarillo el contacto con lo terrenal.
El pedazo de carne que se ve en su muslo representa la parte animal de cada uno, que queda al desnudo porque a pesar de los hábitos que hemos adquirido, igual no podemos desprendernos.
El perro significa los errores del pasado que llevamos con nosotros.
El Loco camina de izquierda a derecha, pero su cabeza esta vuelta, implicando búsqueda de una actividad, la reflexión antes de actuar y de llevar a cabo su evolución.
En el sentido concreto se encuentra acorralado, abrumado por su fardo, del que no se puede desprender, empujado por el perro, estimulado por sus cascabeles, obsesionado por las inquietudes del camino.
Plano Mental: Indeterminación debida a la multiplicada de preocupaciones que se presentan.
Anímico: Vicisitudes de sentimientos, incertidumbre.
Físico: Falta de orden, olvido, inseguridad, partida o desplazamiento. Hinchazón.
(Invertida: Al ser El Loco un personaje en movimiento, si esta inviertido indica que está caído o que a detenido su marcha. Complicaciones, embrollos, incoherencia)

Mítico
Aquí nos encontramos con el dios Dionisios, que nacioó dos veces. Hijo de Zeus, rey de los dioses, y de Semele, mujer mortal.
Dionisios, El Loco, es una imagen del misterioso impulso que tenemos dentro, de arrojarnos a lo desconocido. Es el impulso hacia el cambio que cae sobre nosotros. Cuando el aparece es que estamos al inicio de un camino. Puede a veces saltar al borde del precipicio en situaciones penosas y perjudiciales que pueden también dar lugar a unos comienzos maravillosamente creativos, y el individuo sentirse inundado por un deseo de algún alimento esperitual que aún no se puede comprender.
El águila es el pájaro de Zeus, que vela sobre el Loco, que se prepara para arrojarse a lo desconocido. La cueva de la que sale el loco es el pasado. Los cuernos de cabra sobre la frente, al igual que las pieles sugieren que es como un animal joven que ha sido conducido a la vida por instinto, sin tener aún conciencia ni poseer entendimiento.